PREGUNTAS FRECUENTES

¿Es dolorosa la Acupuntura?
¿Puede transmitir enfermedades?
¿Tiene efectos colaterales o desagradables?
¿Tiene contraindicaciones?
¿Cómo es y cuánto dura un tratamiento de acupuntura?
¿Se puede aplicar en niños?
¿Se puede aplicar en embarazadas?
¿Es compatible con otras formas de medicina como el uso de medicamentos?
¿Se inyecta alguna medicación en las agujas?
Si las agujas apenas están en la piel, ¿cómo pueden producir efectos en otras partes del organismo?
¿Tengo que creer para que funcione?
¿Está reglamentada en Uruguay? ¿Quién puede estudiar o aplicar acupuntura?
¿Cuál es el grado de difusión alcanzado?
¿Qué otras técnicas pueden asociarse a la acupuntura?
¿Qué es la Moxibustión?
¿Qué es la electroacupuntura?
¿En qué se relacionan la acupuntura y el láser?

¿Es dolorosa la Acupuntura?

La acupuntura es prácticamente indolora, para la absoluta mayoría de los pacientes. El temor al supuesto dolor de la acupuntura, es una de las grandes inquietudes de quienes no han experimentado aún con esta maravillosa forma de curar y aún de preservar la salud.

La percepción del dolor y en particular su intensidad, en cualquier circunstancia que lo puede generar (traumatismo, cefaleas, espasmos viscerales, etc.) son experiencias personales que dependen de factores tan diversos como la particular sensibilidad de cada persona, la circunstancia emocional del momento en que se produce, la preparación previa o sorpresa que el mismo pueda generar. También es un hecho, que el temor a las agujas es un fenómeno cultural que nos han inculcado involuntariamente desde niños el uso de la vacunación o los agresivos tratamientos con medicación inyectable.

Es por eso que la percepción de la punción con una aguja de acupuntura es variable también en cada persona. Es así que si bien la mayoría de las personas prácticamente no sienten dolor, ocasionalmente puede sentirse un leve pinchazo o una sensación de molestia o pesadez, que rápidamente disminuye. Si una aguja colocada genera mucho dolor, debe ser retirada del lugar, pues no es el dolor necesario para obtener el efecto beneficioso de la acupuntura, y sólo refleja que estamos estimulando fibras nerviosas que no son las adecuadas para lograr el efecto terapéutico buscado

En términos generales puede decirse que quien ha experimentado un tratamiento de acupuntura descubre con alivio, que el mismo no es en absoluto doloroso. Las agujas utilizadas son extremadamente finas y no agregan a través de ellas ningún líquido irritante.

Por último debe agregarse, que como en todo procedimiento, es particularmente importante la experiencia y pericia del médico que la aplica, dado que sólo una correcta y hábil inserción asegura que la misma sea verdaderamente indolora.

 

¿Puede transmitir enfermedades?

La práctica de la acupuntura, cuando está en manos de profesionales responsables, no transmite enfermedades. Para garantizar esta afirmación deben tomarse en cuenta algunas sencillas precauciones:

1. Utilizar únicamente agujas descartables, y desecharlas luego de cada sesión.

2. Utilizar las agujas únicamente en el mismo paciente, previa esterilización.

3. Esterilizar adecuadamente las agujas, en un hornillo de calor seco, a más de 180º durante un mínimo de dos horas.

Si bien la esterilización garantiza la seguridad en cuanto a transmisión de enfermedades, es cada vez más común, que se descarten las agujas luego de su primer uso, o bien se practique la acupuntura con “agujas personales”, es decir, que las agujas son esterilizadas adecuadamente en una cajita de acero, con el nombre del paciente, para su exclusiva utilización.

¿Tiene efectos colaterales o desagradables?

La acupuntura no tiene efectos colaterales, tan comunes en los fármacos utilizados habitualmente. Los efectos del tratamiento son siempre hacia la mejoría del paciente, nunca en sentido contrario.

En ocasiones al retirar una aguja, puede verificarse la salida de una gotita de sangre, como es natural en toda punción.

En casos absolutamente excepcionales, pacientes muy impresionables o aprensibles, pueden experimentar algún pequeño mareo, propio del temor que puedan presentar antes de la primera sesión de acupuntura, razón por la cual puede realizarse la misma en posición acostada.

¿Tiene contraindicaciones?

La Acupuntura nunca está contraindicada como tratamiento. Pero sí pueden existen contraindicaciones respecto al uso de determinados puntos, en unas pocas circunstancias. Por ejemplo, existen una serie de puntos contraindicados durante el embarazo, dado que su uso puede desencadenar el desarrollo de un parto prematuro. Está contraindicado el uso de puntos del cráneo, en pequeños bebes, dado que tienen aún las fontanelas (“molleras”) abiertas. Está contraindicado el uso de puntos acupunturales ubicados en áreas particularmente delicadas, como los pezones o tetillas y el ombligo.

Ahora bien, a pesar de no tener la acupuntura contraindicaciones formales, debe sin embargo ser practicada por un médico adecuadamente entrenado y especializado, dado que la inserción de agujas debe realizarse con mucha precaución. Debe además tenerse especial precaución en la elección de la profundidad de las agujas, dado que en algunos puntos nos encontramos con vasos sanguíneos importantes, así como órganos nobles, pudiendo manos inexpertas producir lesiones importantes.

Por último, añadimos que es conveniente postergar el tratamiento con acupuntura en personas muy debilitadas, con gran hipotensión y durante un ayuno prolongado, dado que su reacción al tratamiento puede no ser la más adecuada.

¿Cómo es y cuánto dura un tratamiento de acupuntura?

Un tratamiento consiste en una serie de sesiones, de número variable en 2 ó 3 y en ocasiones hasta 10 o más. Esto depende de la cronicidad y gravedad de la afección a tratar. Cada uno de estas sesiones duran entre 20-40 minutos, con una frecuencia que se establece de acuerdo a la enfermedad. Generalmente se hacen 1 ó 2 sesiones por semana, las que se van espaciando progresivamente con la mejoría del paciente.

¿Se puede aplicar en niños?

La acupuntura puede aplicarse en niños. En nuestros países, sin embargo, es poco frecuente que padres lleven a sus hijos a aplicarse este tratamiento, en parte por el temor que los propios niños suelen tener a toda forma de medicina relacionada con agujas. Temen a las vacunas y a los tratamientos inyectables, frecuentemente dolorosos. Hacen extensivo este temor a la acupuntura, a pesar que su aplicación es prácticamente indolora.

Sin embargo, en los países orientales, por fenómenos culturales que hacen que la acupuntura sea común incluso en niños, este temor es casi desconocido, y se aplica con frecuencia y a cualquier edad, cuando está indicada. La única diferencia es que a los efectos de disminuir los riesgos que puedan surgir de la inquietud propia de los niños, que en un movimiento fuera de control pueda dañarse con una aguja insertada, es común que la acupuntura en los más pequeños se aplique únicamente con la inserción de la aguja, su manipulación por breves segundos y la extracción inmediata. A pesar de esta breve terapia, los efectos beneficiosos de la acupuntura se ponen de manifiesto de manera suave y mantenida.

¿Se puede aplicar en embarazadas?

Efectivamente, aunque algunos puntos están contraindicados. Un médico adecuadamente entrenado, conoce bien los puntos que debe evitar durante la gestación.

Por otra parte, algunas situaciones clínicas que se presentan durante el embarazo, son particularmente sensibles al tratamiento acupuntura, por lo que se utiliza con frecuencia. Son el caso por ejemplo de las náuseas del primer trimestre, los dolores pélvicos o la malposición fetal.

¿Es compatible con otras formas de medicina como el uso de medicamentos?

Ambas formas de medicina son totalmente compatibles. Más aún debe decirse, que se promueve cada vez más, en todo el mundo, la integración de toda forma de práctica médica, con el objetivo común de encontrar para cada paciente y en cada caso, aquellas terapéuticas que obtengan el mayor beneficio para el mismo, aplicadas en forma separada o en forma conjunta.

¿Se inyecta alguna medicación en las agujas?

No, las agujas no inyectan medicación. Las agujas de acupuntura no son huecas como las usadas para administrar medicación a través de la piel, y son muy finas y delicadas, con un diámetro de entre 0,25 y 0,30 milímetros, o sea, menos de 3 décimas de milímetro.

Algunos médicos aplican una técnica denominada mesoterapia, consistente en inyectar pequeñas cantidades de fármacos bajo la piel, incluso en sitios que se corresponden con los puntos de acupuntura; sin embargo, en la auténtica acupuntura propiamente dicha no se inyecta ninguna sustancia.

Si las agujas apenas están en la piel, ¿cómo pueden producir efectos en otras partes del organismo?

En Medicina Tradicional China, se postula que los seres vivos son seres bioenergéticos, por los que fluye la energía de la vida o "Qi". Esta energía fluye por todo el organismo a través de una compleja red de canales, tanto profundos como superficiales, que riegan de energía todo nuestro cuerpo. Esta red interconecta a los órganos del interior con los tejidos de la superficie. La acupuntura es entonces una técnica que busca regular el flujo Qi en el cuerpo, a través de la inserción de agujas en puntos ubicados debajo de la piel, pero conectados profundamente con todo el organismo.

Actualmente, tras años de investigación tanto en China como en Occidente, se ha llegado a la conclusión que uno de los mecanismos de acción que permiten que la acupuntura sea realmente una técnica efectiva, es que a través de la punción de la piel con estas agujas, se estimulan terminaciones nerviosas que a través de sus vías neurales se dirigen al sistema nervioso central, generando respuestas neuroendócrinas, con liberación de neurohormonas o neurotransmisores, entres los cuales se destacan las endorfinas, la serotonina y la noradrenalina. Son estas sustancias entonces las responsables de la respuesta terapéutica de la acupuntura y su secreción es estimulada por la punción superficial de terminaciones nerviosas subcutáneas.

¿Tengo que creer para que funcione?

Esto no es necesario. Funciona, si está bien indicada y aplicada, aún en aquellas personas que son escépticas en cuanto a los resultados a obtener. Por otra parte, la acupuntura es usada con éxito y con frecuencia creciente, en gatos, perros, caballos y otros animales. Estos animales enfermos no entienden ni creen en los procesos que los ayudan a mejorarse y curarse. Una actitud positiva puede reforzar los efectos del tratamiento recibido, mientras que una actitud negativa puede entorpecer levemente los efectos de la acupuntura, pero este fenómeno se ve de igual manera como con cualquier otro tratamiento médico y en la misma frecuencia.

¿Está reglamentada en Uruguay? ¿Quién puede estudiar o aplicar acupuntura?

Si, la acupuntura está reglamentada por dos Decretos del Poder Ejecutivo, el Decreto 32/2001 y el Decreto 131/2002 que amplía al primero, con la firma del Presidente de la República. Estos decretos establecen que la Acupuntura es una un acto médico y como tal debe ser efectuada solo por profesionales médicos.

¿Cuál es el grado de difusión alcanzado?

La acupuntura está actualmente difundida en la mayoría de los países de los 5 continentes; si bien obviamente se usa en forma particularmente intensa en países orientales como China, Japón, Corea, Vietnam, etc., países que constituyen por sí solo más del 20% de la población mundial, en los últimos años se ha extendido también a todo occidente. En un número cada vez mayor de estos países la acupuntura está siendo aceptada por los Colegios Médicos, así como por los servicios públicos y privados de salud.

El criterio que se aplica actualmente en un número cada vez mayor de países, es que la práctica de la acupuntura debe estar integrada a otras formas de medicina, con el único objetivo de lograr, a través de esta integración, los mayores beneficios para los pacientes.

Por más información, se recomienda la consulta de “Medicinas Complementarias, Evolución, Regulación y Servicios de Salud” (1999) del Dr. Tomás Dawid.

También puede consultarse la Revisión realizada por la Organización Mundial de la Salud en el año 2001 (en inglés), en Revisión OMS 2001

¿Qué otras técnicas pueden asociarse a la acupuntura?

Si bien la acupuntura, en sentido estricto, se limita a la implantación terapéutica de agujas en los puntos correspondientes, la estimulación de estos puntos, ubicados a una profundidad que va entre unos pocos milímetros a unos pocos centímetros por debajo de la piel, puede realizarse de diversas maneras. Entre las mismas, se destaca la moxibustión que es la estimulación de los mismos puntos a través de la aplicación de fuentes de calor, tradicionalmente la combustión de hojas desecadas y trituradas de artemisas sinensis. También puede aplicarse una corriente de determinadas características sobre las agujas implantadas o con electrodos sobre los puntos de acupuntura (electroacupuntura) o bien estimular los puntos de acupuntura con un rayo laser diseñado para tal fin.

¿Qué es la Moxibustión?

La moxibustión es un método de tratamiento milenario que junto con la Acupuntura y la Herboristería, forma parte de la Medicina Tradicional China. En esencia, consiste en calentar puntos muy específicos del cuerpo, en particular los puntos de acupuntura, con el calor que irradia la combustión de hojas de una planta medicinal china, adecuadamente desecada y triturada, la Artemisa sinensis, pura o en combinación con otros productos vegetales.

En todo el mundo, incluso en Occidente, se ha usado y se sigue usando el calor como recurso terapéutico en forma de piedras calientes, cataplasmas, paños calientes, baños calientes, y más recientemente radiaciones con lámparas infrarrojas, entre otras fuentes de calor.

Pero el uso del calor a través de la Moxibustión, adquiere una eficacia particularmente destacada, cuando se emplea un foco muy pequeño y muy caliente sobre zonas precisas del cuerpo: los puntos de acupuntura.

La acupuntura y la moxibustión pueden ser utilizadas aisladamente o en asociación. La decisión de la técnica terapéutica a aplicar debe tener en cuenta las particularidades de cada caso y la causa de cada enfermedad.

La Artemisa que forma la moxa produce, en incandescencia, un calor de 500 a 600 ºC. Las hojas de dicha planta son sometidas a un proceso de secado y fragmentado; puede eventualmente mezclarse con otras plantas medicinales.

Existen varias formas de aplicar la Moxibustión. En una de ellas, se preparan cilindros de Artemisa parecidos a habanos, los que encendidos en su vértice son acercados durante varios minutos al punto de acupuntura, generando el efecto terapéutico deseado.

Pueden también prepararse “conos de moxa”, que como pequeños volcanes, son aplicados sobre el punto de acupuntura; son encendidos en su punta o vértice, y dejados en el lugar hasta que la combustión de dicho cono genere un calor suficiente, retirando el cono antes de producir una sensación desagradable o incluso una quemadura.

En cualquier caso, la técnica hace que el paciente experimenta una confortable sensación de calor que penetra profundamente en su piel.

Se utiliza en numerosas enfermedades crónicas, y en especial cuando el frío y la humedad están en relación con la misma; tal el es el caso de muchas enfermedades respiratorias y reumáticas.

¿Qué es la electroacupuntura?

Se trata de una técnica complementaria a la acupuntura tradicional, obviamente de desarrollo más reciente, en la que los puntos de acupuntura son estimulados eléctricamente con aparatos específicamente diseñados para este fin.

La estimulación eléctrica de los puntos de acupuntura puede realizarse directamente sobre la aguja que se encuentra puncionada, con pequeñas pinzas que se adhieren a las mismas, o incluso sin agujas, a través de electrodos adhesivos, adheridos al punto a tratar.

Se utilizan intensidades y frecuencias variables según el objetivo terapéutico, y debe modularse de modo de que el tratamiento sea agradable y eficaz.

¿En qué se relacionan la acupuntura y el láser?

Existen un gran número de aparatos generadores de luz láser. Dentro de los dispositivos de uso médico, también existe una amplia variedad, dependiendo del uso que se vaya a dar. Así son bien conocidos aquellos que se usan en diversas formas de cirugía, en especial la oftalmológica.

Existen otros equipos láser, frecuentemente usados para tratar dolores, aplicados sobre la zona enferma; éstos se usan especialmente en tratamientos de tipo fisiátrico.

Sin embargo, es particularmente efectivo como recurso terapéutico, el uso de determinados aparatos láser, especialmente diseñados para su aplicación sobre los puntos de acupuntura. Es así que tenemos desde hace algunos años, una nueva modalidad de estimulación de estos puntos. Si bien la láser-acupuntura parece no ser particularmente más eficaz que la acupuntura con agujas, puede sin embargo ser una alternativa extremadamente útil en pacientes que rechazan la puntura con agujas, o incluso en niños, en los que la acupuntura no se aplica con frecuencia, en nuestro país. En otros casos, permiten sesiones más cortas, dado que sólo son necesarios entre 15 y 60 segundos de aplicación por cada punto, permitiendo tratamientos de no más de 10 minutos de duración.

Dentro de los diversos tipos de aparatos de luz láser diseñados para acupuntura, el más eficaz es el que se emite desde un diodo de Arseniuro de Galio, a una frecuencia de luz de 904 nm (nanómeros), en el rango de los infrarrojos invisibles.Más información

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